“Estados de emergencia”: Carta de Helene Risør y Fernando Pairican a La Tercera
18 de Octubre de 2021
Fotografía La Tercera (AP Photo/José Luis Saavedra)

La Tercera / 17 de octubre 2021 / Carta al Director de Helene Risør, Directora del Instituto Milenio para la Investigación en Violencia y Democracia VioDemos, académica de Antropología UC e investigadora del Centro de Estudios Interculturales e Indígenas, y Fernando Pairican, investigador del centro, posdoctorante del Centro de Estudios Interculturales e Indígenas CIIR y profesor de la Escuela de Antropología UC.

SEÑOR DIRECTOR

El decreto presidencial que instala estado de emergencia en la Macrozona Sur es una medida extrema bajo un proceso constituyente. Manifiesta la contradicción del gobierno, cuando en las próximas semanas se inicia la redacción de la Constitución, con una posibilidad de definir a Chile como un Estado plurinacional.

Las medidas de excepción, generadas por una política de segurización, quita oxígeno a la cultura política democrática, ya que prevalece la lógica de amigos–enemigos, “buenos” y “malos”. Sus antecedentes se enclavan hacia el año 2001, cuando el mundo occidental se remueve por los ataques terroristas en los Estados Unidos en 2001. En Chile, se comenzó a usar el concepto de terrorismo y que el Presidente volvió a sostener cuando dijo: “estamos en guerra contra un enemigo poderoso”.

El estado de emergencia actual, lejos de ser una excepción, se inscribe como una continuidad de una forma de resolver la conflictividad indígena con el ejercicio de la violencia hacia el pueblo mapuche. Así se iniciaron las relaciones políticas cuando, a mediados del siglo XIX, la ocupación de La Araucanía se convirtió en un acto fundacional. Casi cien años después, con el golpe de Estado de 1973, el asedio a la diversidad continúa con el Decreto de Ley de 1979, y durante la transición democrática hemos sido testigos de la militarización de un conflicto políto.

Nuestro sentir nos dice que esto tiene que terminar. La gran mayoría de las y los chilenos, indígenas y no indígenas, buscamos la profundización democrática y forjar una ciudadanía intercultural. Es momento de volver a preguntarnos, tal como Elicura Chihuailaf en 1999: “¿Cuánto conoce usted de nosotros? ¿Cuánto reconoce usted de nosotros? ¿Cuánto sabe de los orígenes, las causas, del conflicto de nuestro pueblo frente al Estado nacional? ¿Qué ha escuchado del pensamiento de nuestra gente y de su gente? ¡Nos conocemos tan poco!”

Helene Risør

Fernando Pairican

Instituto Milenio para la Investigación en Violencia y Democracia y académicos de Antropología UC

Lee la carta en La Tercera.